Uno, dos y tres
cuento al revés
una y otra vez
mientras intento dormir
y cruzo los pies.
Nunca es muy diferente
mi mente suele dar sus discursos muy elocuentes
mis ojos por la habitación vuelan
otras veces
los recuerdos dentro del corazón revolotean.
Hoy dormiré bien
tan solo tres pasos seguiré.
Primero, voy a contar hasta tres
después, giraré mi almohada
pero antes, habré agradecido
por los sueños que despiertan en tu mirada.
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