sábado, 21 de enero de 2017

La clasificación más difícil

De pronto me encuentro en un punto en que ya no sé distinguir entre mis sentimientos y pensamientos. Y seguramente no haya sucedido de forma tan imprevista e inmediata, más bien en consecuencia de un gran conglomerado de “de prontos”.
Pienso tanto mis sentimientos que se vuelven pensamientos, a una velocidad sin igual. Se van sumando, encimando, acaparando cada posible espacio. Siempre hay lugar para uno más. Entonces pienso en la idea de sentir lo que pienso y revertirlo, equilibrar. Pero entonces, vuelvo a pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario